En Extremadura la cultura forma parte de la gente; su patrimonio artístico, reconocido por organismos internacionales como la Unesco, no solo está guardado en los museos, sino que se puede tocar y pisar, se puede vivir en cada una de sus calles, juega un papel fundamental en el desarrollo de nuestras fiestas regionales y es el escenario de las nuevas vanguardias artísticas.
Cada una de las ciudades y municipios de Extremadura es un ejemplo de que su cultura invita a ser descubierta de forma tranquila, observando las huellas que las civilizaciones romana y musulmana han dejado en su territorio, así como su hermanamiento con Portugal, disfrutando de cada paso y descansado para degustar la infinidad de productos gastronómicos tradicionales, como el jamón, los quesos o los vinos, que son la base de una nueva cocina en la que los platos extremeños son reconocidos como de la más alta calidad.
